
El Ángel Confortador que acompaña a la Virgen de Confortación en su paso de palio, se estima obra de Luisa Roldán,"la Roldana". Se trata de una talla completa de tamaño académico en la que se guarda una absoluta armonía con el significado de la confortación a Nuestra madre, de ahí el juego de sus manos. Según Lira, la expresión del Ángel, esbozando una levísima sonrisa, apenas perceptible, la repitió más tarde la artista en sus esculturas de barro cocido policromado. A finales de los años 40 del siglo XX la talla estaba en lamentable estado y abandonada, siendo restaurada por el escultor Luis Ortega Brú (1966).

San Juan Evangelista es obra de Castillo Lastruci y procesionó con la Virgen de Confortación desde el año 1946 hasta 1966, cuando finaliza la restauración del Ángel Confortador y de nuevo acompaña a la Virgen. Es talla de candelero de vestir. Recientemente se le ha sustituido la peana muy deteriorada debido al ataque de xilófagos.



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