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Del Pregón de la Semana Santa de Jerez de 2003, pronunciado por D. Miguel Trujillo Pérez.

“Y en el más eucarístico de todos los jueves del año, se nos hará de nocha en las afueras de la iglesia conventual de Santo Domingo. Los apóstoles –incapaces de velar una hora con el Señor del Huerto- dormirán a pierna suelta. “¡La Iglesia naciente, duerme!” (comentarán entre sí los confortadores ángeles). Judas, por el contrario, más despierto que nunca, “trapicheará” en Jerusalén. Nuestro Padre Jesús Orando en el Huerto no cesará de derramarle el corazón al Padre en esa larga noche entristecida y complicada. Por fin, de rodillas y embebido en el misterio de su inexorable muerte, que presiente ya cercana, saldrá por la nave de Nuestra Señora de Consolación, la muy venerada imagen del Señor del Huerto. La luna, casi entera, derramará todo su caudal de nácar sobre la cercana plaza del Mamelón.

 

Su Madre, María Santísima de la Confortación –regalo del cielo al pueblo de Jerez- derramando irá su hermosura por las calles de su itinerario después de apurar el cáliz amargo de su infinita pena.

 

Ya encendieron las antorchas

los mandamases del Templo,

¡Judas viene de camino

desbaratando los cerros!

 

“Aparta de Mí este cáliz”

-al Padre le pide el Verbo-

sus manos chorrean sombras

y su corazón, silencios.

 

Cabalgan suspiros blancos

sobre los lomos del viento,

¡la noche embiste a la luna

con siete pares de cuernos!

 

Negros espíritus lloran

lágrimas de desconcierto,

¡a Getsemaní se acerca

una jauría de perros!

 

Tres soles se han derrumbado

sobre un canasto de espliego

para aromarle la cara

al Padre Jesús del Huerto.

 

A Confortación, su Madre,

-precioso rubí del cielo-

¡se le hacen aguas las salves

y se le secan los besos!

 

Como lleva roto el pulso

-y el corazón se le ha muerto-

¡le acaba de dar el suyo

a Jesús Orando en el Huerto!”

 

 

Documento sin título

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Muy Ilustre Archicofradía del Dulce Nombre de Jesús y Hermandad de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús Orando en el Huerto, María Santísima de la Confortación y San Vicente Ferrer