Del Pregón de la Semana Santa de 2005 pronunciado por D. José Castaño Rubiales.
“Ese será el aliento, que endulce el amargor que le produjo al pueblo cristiano ver tu sangre derramada en aquel histórico Huerto de oraciones. De esta manera las amargas oraciones en el Getsemaní jerezano se convertirán en una pleamar de devociones.
Consolados y Confortados por la sublime mirada de María, Jerez caerá rendido a tus plantas y soñará con ser el ángel que te Conforta.
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